Si mi padre es calvo y mi abuelo era calvo, no tengo escapatoria: seré calvo”. Esta creencia tan arraigada lleva a muchas personas a resignarse a la pérdida de pelo, a no adoptar ninguna medida para tratarla y, lo que es más importante, a no llevar a cabo ninguna estrategia de prevención. Es cierto que el componente genético tiene mucho peso en determinados tipos de alopecia, pero eso no significa que “todo esté perdido”. Los nuevos test que predicen la posibilidad real de padecer este problema y las nuevas técnicas que utilizan la tecnología más puntera para solucionarla son las mejores estrategias para actuar de forma eficaz y prevenir la alopecia desde el principio.

Tener un padre y abuelo calvo es interpretado por muchos hombres como la prueba irrefutable de su “condena” a lucir una generosa calva. Pero cuando se trata de determinar las causas y orígenes de la alopecia hereditaria, hay otros factores genéticos a tener en cuenta y muchos de ellos, sin embargo, no son conocidos. Es el caso del importante papel que juega el cromosoma X, el cual está ligado al gen receptor de andrógenos (determinante en el desarrollo de la calvicie). Este cromosoma es hereditario, pero no por parte paterna, sino que forma parte de la herencia de la madre. ¿Conclusión? Para “predecir” la calvicie futura no solo hay que tener en cuenta el hecho de que el padre padezca alopecia, sino que el abuelo por vía materna es también un importante punto de referencia en este sentido.

Sin embargo, la mera observación familiar no es una técnica de peso para determinar el grado de probabilidad que se tiene de ser calvo; se trata más bien de un ejercicio orientativo. Las alteraciones genéticas relacionadas con la calvicie no se rigen por criterios fijos e inamovibles y, de hecho, las que afectan al gen del receptor androgenético –“artífice de la alopecia- no se producen según un patrón estándar: hay veces en las que se suceden sin interrupción de un miembro de la familia a otro mientras que en otros casos pueden saltarse varias generaciones.

Por suerte, hay métodos más científicos que permiten determinar con certezas (y no con conjeturas o cálculos basados en la mera observación) la posibilidad real de ser calvo y que, además, constituyen una excelente herramienta para saber cómo prevenir la alopecia y adoptar las estrategias adecuadas para anticiparse a su aparición. Uno de ellos es el test de alopecia, una prueba genética de alopecia androgenética en hombres y de sensibilidad a andrógenos en mujeres.

Test genético capilar: conocer si seré calvo

test genético svenson

Hay personas que ante un ligero aumento de los cabellos depositados sobre la almohada o que permanecen en el cepillo tras peinarse se alarman, mientras que otras saben que hay épocas en las que esta caída es un poco más intensa, y no se preocupan demasiado por ello. La “versión oficial” por parte de los expertos es que lo normal es perder hasta 100 cabellos al día, pero hay una serie de factores implicados en el problema de la alopecia que justifican que cada caso tenga que analizarse de forma particular, sobre todo si la pérdida abundante de cabello aumenta o se mantiene en el tiempo.

Por tanto, no hay una respuesta única a preguntas frecuentes del tipo: “¿Estaré perdiendo demasiado pelo?, “esos cabellos caídos, ¿me volverán a salir?”; “¿el hecho de que empiece a perder pelo significa que en poco tiempo me quedaré irremediablemente calvo?”.  Por eso, y teniendo en cuenta que los especialistas en el tema insisten en la importancia de diagnosticar la alopecia cuanto antes, es fundamental ponerse en manos de un profesional si se tienen dudas en este sentido –especialmente si hay antecedentes familiares de alopecia, ya que este problema tiene un alto componente hereditario- pues un diagnóstico adecuado es clave tanto para prevenir la alopecia como para abordarla de forma efectiva.

Son muchos los avances que se han conseguido en los últimos tiempos para el tratamiento de la alopecia androgenética. Los dos fármacos de los que se dispone actualmente han demostrado su eficacia, viniendo a solucionar una demanda tanto tiempo anhelada por los que veían sus cabezas cada vez más despobladas: evitar que la pérdida de pelo vaya a más.

Pero, ¿funcionan igual estos tratamientos en todas las personas? y, lo que es aún más importante: teniendo en cuenta el patrón de caída de pelo de cada familia, ¿se puede llegar a prevenir la alopecia de forma personalizada? Para despejar estas y otras dudas que pueden surgir en torno al tema de la alopecia androgenética, ahora se dispone de una nueva herramienta: el test genético de alopecia, llamado también Hairdx. Este test se define como una prueba genética de alopecia androgenética y respuesta al fármaco contra la alopecia en hombres, y de sensibilidad a andrógenos, en mujeres.

Esta técnica, muy novedosa dentro de la oferta actual de tratamientos para el pelo,  supone una excelente ayuda para poner en marcha todas las medidas destinadas a prevenir –cuanto antes, mejor- la alopecia. Hay que tener en cuenta que en el momento en el que las consecuencias de la caída del cabello  comienzan a ser obvias (que es, por otro lado, cuando se le suele empezar a prestar atención a este problema), la pérdida de pelo en la zona afectada puede situarse ya en el 50 por ciento, lo que supone un gran inconveniente para poner en marcha las medidas destinadas a recuperar el pelo perdido.

El principal objetivo del test genético de alopecia es realizar el análisis de una muestra de ADN del cliente para, en función del resultado, determinar la propensión de éste a desarrollar alopecia androgenética y, también, en el caso de los hombres, precisar su nivel de respuesta al fármaco.

Además, el test también analiza las peculiaridades implicadas en la alopecia femenina. Concretamente, identifica el nivel de sensibilidad del gen de receptor de andrógenos ante los andrógenos (implicados en la caída de pelo de las mujeres). Lo que persigue en definitiva el test genético de alopecia es conocer más a fondo las características y los factores implicados en los casos de alopecia androgenética, tanto en hombres como en mujeres para, a partir de los resultados, establecer el tratamiento más adecuado a cada caso.

La eficacia de esta prueba está avalada por numerosos estudios e investigaciones científicas. En el caso de la alopecia femenina, por ejemplo, se ha demostrado que las variaciones del gen de los receptores de andrógenos están asociadas a la calvicie, de ahí la utilidad de los resultados obtenidos en el Test Genético de alopecia, pues permite predecir de forma muy precisa la probabilidad que tiene una mujer de padecer alopecia androgenética, y, según presente o no determinadas variaciones genéticas, prevenir la alopecia de forma eficaz.

En el caso de los hombres, el Hairdx (Test Genético de alopecia) también hace posible “afinar” en cuanto a la predisposición a padecer alopecia androgenética y también determinar el nivel de sensibilidad del gen de receptor de andrógenos ante el fármaco. Obtener los beneficios que ofrece esta prueba para prevenir la alopecia es tan sencillo como dirigirse a cualquiera de los muchos centros que Svenson tiene repartidos por toda España y solicitarla. Antes de someterse a este test (que consiste básicamente en la extracción de una muestra de ADN a través de un frotis bucal), es importante haber estado durante la hora anterior a le extracción sin beber, comer ni fumar.

Esta prueba genética permite, a través de unas muestras de ADN conocer de forma precisa la mayor o menor predisposición a padecer alopecia androgenética. Tras obtener la muestra (mediante un procedimiento sencillo y totalmente indoloro), ésta se envía a un laboratorio especializado en Estados Unidos, donde es sometida a un análisis destinado a conocer a fondo las características capilares y factores concretos implicados en la alopecia androgenética, como por ejemplo las alteraciones en el gen de los receptores de andrógenos. Se sabe que los andrógenos están directamente implicados en la caída de pelo de las mujeres.

Los resultados obtenidos permiten poner en marcha estrategias destinadas a prevenir el desarrollo de la alopecia o frenar su evolución en caso de que ya haya aparecido.

La pérdida de pelo es la seña de identidad más característica de la calvicie, pero ni todas las alopecias son iguales ni los motivos que las desencadenan son los mismos. Entre los tipos de alopecia más frecuentes destacan tres: la androgenética, la areata y la difusa. Conocer a qué tipo corresponde la pérdida de pelo y sus causas es un factor clave para encontrar el tratamiento más eficaz.

Alopecia androgenética

El tipo de calvicie más común es la alopecia androgenética, que afecta en mayor o menor medida a la mayoría de los hombres.

Su característica principal es la miniaturización de los folículos pilosos y tiene su origen en una enzima, la 5-alfa-reductasa, y en una hormona, la dihidrotestosterona. Como consecuencia de la acción conjunta de ambos factores se produce una reducción de los folículos pilosos que a su vez favorece que las membranas del cuero cabelludo se vuelvan rígidas y que se altere el funcionamiento de las glándulas sebáceas. El resultado: los cabellos nuevos nacen más débiles y finos de lo normal, lo que desencadena la aparición de este tipo de alopecia. Se estima que el 90% de los hombres mayores de 21 años presenta signos de alopecia en esta zona y que una vez cumplidos los 40 años, el 50% de los hombres tiene despoblada la zona de la coronilla. 

Alopecia areata

Otro tipo de calvicie frecuente es la alopecia areata. De hecho, y según datos de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), hasta un 1,7% de la población experimentará un episodio de este tipo de alopecia a lo largo de su vida. Se manifiesta en forma de una pérdida de pelo en zonas concretas (normalmente en forma de parches circulares, del tamaño de una moneda pequeña), fundamentalmente del cuero cabelludo, pero que también puede presentarse en otras partes del cuerpo. Las causas por las que se produce van desde la genética hasta el estrés, pasando por determinadas enfermedades y factores de tipo ambiental.

Alopecia difusa

Los casos en los que la pérdida del cabello no se traduce en una calvicie total sino en una escasez y mala calidad del pelo existente (se vuelve lacio y adelgaza su grosor) suelen corresponderse a una alopecia difusa, en la que la pérdida de pelo está desencadenada por problemas endocrinos (las alteraciones de la tiroides, por ejemplo); los efectos secundarios de ciertos medicamentos (anticonceptivos, fármacos para enfermedades psiquiátricas…)  y estados de malnutrición.

La caída de pelo en mujeres

En cuanto a la alopecia femenina, la causa más frecuente es el paso del tiempo, que hace que el pelo se vuelva más frágil, débil y fino. También está relacionada con la  etapa de la menopausia, debido principalmente a los efectos de las alteraciones hormonales que se dan en este momento y que afectan tanto al ritmo de crecimiento del cabello como al estado del mismo.

Microcamara-scanhair

Afortunadamente, los últimos avances tecnológicos, aplicados al abordaje de la alopecia, han abierto nuevas e interesantes posibilidades para detectar los primeros signos de este problema, determinar las causas y circunstancias implicadas en cada caso y orientar a las personas sobre las mejores opciones para solucionarlo.

Precisamente en esta línea se encuadra el Scan Hair, una de las herramientas empleadas como parte de los servicios Svenson de diagnóstico, que facilita a los especialistas realizar un análisis profundo tanto del cabello como del cuero cabelludo. Se trata de una microcámara con la que conocer el estado de integridad de los tallos capilares y las características de la piel del cuero cabelludo, ya que permite la observación con un aumento muy superior a la dimensión real.

Independientemente de la causa y del tipo de alopecia de que se trate, lo más importante es consultar con un especialista en cuanto se empiece a percibir una caída del cabello mayor a la habitual, ya que cuanto antes se aborde el problema, mejor.

Compartir →