Pelo

La
variedad de soluciones para prevenir, tratar y solucionar la caída
del cabello es cada vez más amplia. Sin embargo,
hay
que saber cuáles son las opciones más adecuadas a cada caso, qué
se puede esperar de cada técnica o producto y qué implica
exactamente cada una de estas soluciones
.
Y, para ello, es fundamental el criterio de un experto que, después
de realizar un diagnóstico adecuado, determine la idoneidad de una u
otra opción.

Básicamente,
los remedios de los que se dispone actualmente para el abordaje de la
caída del cabello pueden encuadrarse en tres grupos. Por un lado, se
encuentran productos

de
uso tópico, que tienen como ventaja su fácil aplicación y con los
que se obtienen resultados satisfactorios. De entre estos productos
destacan las
ampollas
anticaída
,
de las que se pueden encontrar distintas modalidades, según el tipo
de cabello o el problema concreto a tratar: hay ampollas
regeneradoras, antiedad, revitalizantes, tratamientos de choque…
Para que estos productos sean efectivos es muy importante seguir al
pie de la letra las instrucciones de uso (ver la gama de
productos
Svenson

en nuestra tienda on-line).




Un
segundo grupo de soluciones para la
caída del pelo
 lo
componen los
dos
fármacos

que actualmente están aprobados para el tratamiento de la alopecia.
Uno de ellos es
minoxidil,
una loción que se aplica de forma tópica, una o dos veces al día.
Su uso estimula el crecimiento de los folículos pilosos.
 Los
resultados suelen apreciarse después de 3 meses de haberse iniciado
el tratamiento. El otro fármaco es
finasteride,
de posología oral, que actúa a nivel interno bloqueando una enzima,
la 5 alfa-reductasa tipo 2, que interviene en la regulación del
folículo piloso.
Los
estudios realizados con este fármaco han demostrado que tras 3-6
meses de tratamiento se produce una reducción de la caída y aumenta
la densidad del cabello.

El tercer tipo de
solución, con la que se consigue recuperar el pelo perdido, es la
técnica del microinjerto, una intervención cuya demanda se ha
triplicado en España durante los últimos años.
Básicamente,
la intervención de
trasplante
de pelo

consiste en extraer cabellos de una zona de la cabeza en la que hay
pelo (zona donante) para implantarlos en otra en la que la alopecia
ha hecho acto de presencia (zona receptora). En la mayoría de los
casos, los resultados definitivos de esta intervención comienzan a
ser visibles entre los 8 y los 9 meses posteriores a su realización.

Actualmente,
además de en la cabeza, hay la posibilidad de realizar el
microinjerto en otras zonas, como las cejas, la barba, las patillas o
áreas que hayan sufrido quemaduras.

Foto: Marc Levin

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