CalvicieDe la aparatosa peluca dieciochesca y el rancio bisoñé decimonónico a las actuales y avanzadas técnicas de microinjerto, han sido mucho los intentos por plantar cara a la pérdida de cabello. Y es que la alopecia androgenética es un tema que ha preocupado desde siempre a los hombres de todos los tiempos, de ahí que las distintas soluciones que han ido apareciendo bajo la promesa de recuperar el pelo perdido hayan contado con mucha aceptación popular.

En cuanto la pérdida de cabello empieza a ser notoria, muchos hombres empiezan a adoptar “trucos” o estrategias para disimular las entrada primero y los “claros” en la cabeza después. El cambio de estilo de peinado es la primera medida; más tarde, muchos optan por los postizos, peluquines o las extensiones de pelo con la intención de disimular las señales inequívocas de la alopecia androgenética.

Pero tras estas “estrategias de camuflaje” subyace siempre la misma pregunta: ¿hay alguna posibilidad de recuperar el pelo que se ha caído? La respuesta viene de la mano de los tratamientos y las técnicas de última generación, que han demostrado su eficacia tanto desde el punto de vista médico como en lo que se refiere al resultado estético.

Svenson ofrece una amplia gama de tratamientos específicos para la prevención y el abordaje de la alopecia androgenética en los que se alternan las técnicas mecánicas y manuales más avanzadas para tratar el problema de raíz, activando el riego sanguíneo.  La aplicación de uno u otro tratamiento depende de cada caso particular: el  tipo de cabello, la edad, el avance de la alopecia, la existencia de otros problemas capilares que puedan estar afectando al cuero cabelludo…. Estos tratamientos se orientan a frenar la caída.

Por otra parte, el mundo del implante capilar ha avanzado a pasos de gigante en los últimos tiempos. La técnica del microinjerto, que se aplica en Svenson, se ha convertido en un auténtico referente en este campo, tanto por su eficacia como por lo sencillo del procedimiento. Los resultados son visibles al cabo de 5-6 meses y se mantienen en el tiempo, por lo que se puede decir que, hoy por hoy, el microinjerto es la única solución definitiva para recuperar el propio cabello y no perderlo más, porque el pelo trasplantado está genéticamente codificado para no caerse.

En cuanto a los fármacos destinados a la recuperación del cabello, actualmente hay dos que están aprobados para esta indicación: por un lado, el minoxidil, que se aplica directamente sobre el cuero cabelludo para estimular los folículos pilosos y que ha demostrado ser eficaz en la ralentización de la caída del pelo y, en algunos casos, favorece el crecimiento de nuevo cabello allí dónde se ha caído; y la finasterida, un fármaco oral que retrasa la pérdida del cabello.

En definitiva, parece ser que ese sueño largamente acariciado desde antiguo de recuperar el pelo perdido puede hacerse realidad en muchos casos, siempre y cuando se recurra a las técnicas con más garantías fruto de las investigaciones que se llevan a cabo desde los distintos frentes en los que se lucha contra la alopecia androgenética.

 

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