Si hay un problema relacionado con la salud capilar que preocupa a la población en general y a los hombres en particular, ese es la alopecia androgénica o, lo que es lo mismo, la calvicie común que afecta principalmente al género masculino y que tiene su origen en cuestiones genéticas y hormonales, influyendo también la edad en su aparición (afecta principalmente a hombres entre 20 y 50 años). Desde tiempos inmemoriales ha habido intentos de conseguir fórmulas e ingredientes que consigan frenar este proceso. Actualmente, los dos tratamientos para el cabello que han demostrado su efectividad en este cometido son dos: Minoxidil y Finasteride.

Minoxidil es una sustancia que consigue estimular el crecimiento de los folículos pilosos (origen del cabello). Los estudios realizados con esta sustancia han demostrado que induce y prolonga la fase anágena (la de crecimiento capilar). Las investigaciones también han constatado que a partir de los cuatro meses de iniciado el tratamiento con Minoxidil, la respuesta es favorable en el 30% de los hombres y el 50% de las mujeres. Se trata por tanto de uno de los tratamientos para el cabello cuya eficacia está demostrada y que, además, carece prácticamente de efectos secundarios.

Además de Minoxidil, Finasteride es la otra sustancia que se emplea para tratar el problema de la alopecia androgénica.  También actúa sobre el folículo piloso, en este caso regulándolo. Esta acción se traduce en un aumento de la densidad del pelo y en una reducción de su caída.

Por tanto, tanto Minoxidil como Finasteride resultan efectivos para frenar la caída del cabello y tratar la alopecia androgénica –de hecho, son los dos productos “de referencia” en este sentido-. Sin embargo, hay diferencias entre ambos: Minoxidil se aplica de forma tópica, dos veces al día, en aquellas zonas del cuero cabelludo afectadas por este tipo de alopecia. Finasteride se ingiere por vía oral (una vez al día). Además, Minoxidil es uno de esos tratamientos para el cabello que pueden ser utilizados tanto por hombres como mujeres, mientras que Finasteride sólo está indicado para la población masculina, debido sobre todo a sus posibles riesgos en caso de embarazo.

Una de las dudas más frecuentes que tienen las personas que se deciden a utilizar estos dos tratamientos para el cabello es: ¿dónde  comprar Minoxidil y Finasteride? Ambos fármacos pueden adquirirse en farmacias. En este sentido, los expertos alertan continuamente sobre los riesgos que entraña comprar estas sustancias a través de otros canales, fundamentalmente internet, en sitios y páginas web que no ofrecen las garantías necesarias, con los peligros potenciales que ello tiene para la salud. Lo más adecuado es ponerse en manos de un especialista para que determine la necesidad de recurrir a estas sustancias e indique dónde comprar Minoxidil y Finasteride con todas las garantías.

 

Compartir →