Cuando hay evidencias de alopecia genética (esto es, cuando uno o varios miembros de la familia han perdido el pelo), lo mejor es poner en marcha cuanto antes estrategias de prevención para evitar la caída del cabello. Si bien la herencia encabeza la lista de las causas de la caída del cabello, hay otra serie de circunstancias que pueden afectar al normal crecimiento y desarrollo capilar y sobre las que se pueden adoptar algunas medidas de forma eficaz.

Una estrategia que se puede poner en marcha para prevenir la caída de pelo es cuidarlo especialmente en determinadas épocas como, por ejemplo, el verano, recurriendo al uso de protectores solares, champús de uso frecuente y empleo de mascarillas o suavizantes para minimizar al máximo el efecto de los factores medioambientales estivales que pueden convertirse en una de las causas de la caída del cabello. También, y tal y como recomiendan los expertos de la Academia Española de Dermatología (AEDV), hay que evitar abusar de secadores y planchas, ya que pueden aumentar el daño sobre la melena lo que a su vez favorece la caída.

Así mismo, para prevenir la caída de pelo es necesario desterrar algunos mitos muy arraigados que a la larga pueden pasar factura nuestra salud capilar. Así, por ejemplo, en aquellos momentos en que nos percatamos de que se nos está cayendo el pelo más de la cuenta, es un error pensar que si lo lavamos con menos frecuencia dejará de caerse; muy al contrario: una buena higiene resulta imprescindible en todo plan de prevención para evitar la caída del cabello.

También es incierta la creencia de que usar habitualmente champús y otros tratamientos específicos anticaída cuando aún no han aparecido indicios de alopecia genética es una garantía para detener la caída del cabello en un futuro.  Estos productos fortalecen el cabello y contribuyen a mejorar la salud capilar en general, pero su uso no está recomendado como estrategia preventiva a largo plazo. Es mejor, para prevenir la caída de pelo, utilizar aquellos productos que más se adecuen a la tipología de cada cabello y, sobre todo, asegurarse de que no se tiene ningún déficit de vitaminas u otros nutrientes que puedan afectar al correcto funcionamiento del bulbo capilar, que es una de las causas de la caída del cabello.

Ante cualquier duda sobre el crecimiento capilar o signo de alopecia genética, los expertos recomiendan ponerse siempre en manos de profesionales, como los de Svenson, y, sobre todo, evitar creer en “productos milagro”, que no sólo no son eficaces para detener la caída del cabello sino que, a la larga pueden agravar el problema.

Dejar de fumar, evitar el sedentarismo, seguir una alimentación equilibrada,  llevar unos hábitos lo más saludables posible, mantener a raya el estrés, dormir lo suficiente… en fin, todo aquello que redunde en un mayor bienestar para el organismo tiene un efecto directo en el estado del cuero cabelludo y se convierte en la mejor medida de prevención para evitar la caída del cabello. 

 

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