Existe
la creencia de que técnicas como el microinjerto, los fármacos para tratar la
caída y otras soluciones a la pérdida de pelo sólo
están recomendadas a partir de la edad madura
.
Y esto supone un gran error, ya que ser calvo no es “patrimonio
exclusivo” de aquellos que ya no cumplen los 40. De hecho, cuanto antes se
empiecen a tomar medidas para prevenir la caída capilar -sobre todo en aquellas
personas que tienen un pelo frágil– y para ponerle remedio cuando ésta
hace su aparición, más satisfactorios serán los resultados obtenidos.

Sin
duda, la mejor medida preventiva es seguir unos hábitos
lo más saludables posible
, vigilando especialmente factores
como la dieta, ya que los déficits de determinados nutrientes se encuentran
en el origen de muchas alopecias. Evitar tóxicos como el tabaco o el alcohol y
mantener a raya el estrés son otras estrategias que redundan en una salud
capilar óptima
, ya que todo aquello que resulta beneficioso para el
organismo es también bueno para el pelo. Así mismo, los cuidados
adecuados (usar cosméticos específicos, evitar todas las técnicas, estilos y
circunstancias que agredan a la estructura capilar…) garantizan un mejor estado
del cabello.

Una
vez que la alopecia ya ha hecho su aparición, muchas personas se preguntan en
qué momento se pueden someter a técnicas como el trasplante de pelo. Tal y
como explican los expertos de Svenson,
no
existe una edad mínima
para someterse a esta
intervención
que, por otra parte, cada vez es más
demandada entre los sectores de población de menos edad, ya que la alopecia
en jóvenes es más frecuente de lo que pueda parecer: el 90% de los mayores de
21 años padecen, en mayor o menor medida,
alopecia.

Además,
tanto en los casos de alopecia
en jóvenes
como de los pacientes de más edad que
se deciden por esta técnica, es fundamental realizar un buen diagnóstico previo
a la intervención, ya que hay ocasiones en las que la pérdida de cabello puede
ser reversible y en estos casos, existen otro tipo de tratamientos médicos que
resultan efectivos y que evitan que el paciente tenga que someterse a la
intervención.  

Hay
que recordar que el primer síntoma de la alopecia en jóvenes suele ser la
aparición de unas entradas cada vez más pronunciadas. También pueden empezar a
aparecer zonas de “clareo” en algunas partes como la coronilla. Los expertos
insisten en lo importante que es ponerse en manos de profesionales para evitar
que el problema vaya a más y, también, incluir productos anticaída en los
cuidados diarios
. Hoy en día, la alopecia tiene solución, así que, ¿por qué
resignarse a ser calvo?

 

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