1678166157_feb9586cd8Con frecuencia, con la llegada del otoño, la caída del pelo se convierte en un problema para un buen número de personas. De los numerosos comentarios de Svenson al respecto se desprenden una serie de medidas destinadas a minimizar y prevenir este problema, pero entre todas ellas destaca, tanto por su efectividad como por su sencillez a la hora de aplicarlo, el masaje contra la alopecia. No hace falta tener un “máster” en masaje capilar para practicar este gesto sobre el cuero cabelludo con resultados óptimos. Basta con aprovechar el momento en el que se aplica el champú o cualquier otro producto de tratamiento para activar mediante la presión de los dedos la circulación del cuero cabelludo. Así, por ejemplo, al aplicar el champú, lo mejor es repartirlo mediante un suave masaje capilar consistente en un movimiento rotativo de los dedos, friccionando el champú sobre el cabello mojado, sin presionar, hasta obtener una espuma abundante. De esta forma, se consigue poner en marcha una auténtica sesión de gimnasia para el cuero cabelludo,  que lo nutre, regula su funcionamiento y, en definitiva, evita la caída del pelo.

La aplicación de ampollas y demás tratamientos también resulta propicia para aplicar un masaje contra la alopecia. La clave está en trabajar las yemas de los dedos de tal forma que sea la piel (como si se “arrastrara” la sangre hacia la parte superior de la cabeza), y no las glándulas sebáceas que están debajo de ella, la que se mueva.

 A través de los comentarios de Svenson ya hemos visto que no se trata exactamente de que en otoño la caída del pelo sea más masiva que en otras épocas del año, sino que coincidiendo con el final del verano el ciclo de crecimiento capilar se ralentiza. Por eso la activación y el “empuje” que supone el masaje capilar resulta tan aconsejable en este momento. Eso sí: para que esta gimnasia del cuero cabelludo se traduzca en resultados visibles es necesario que se realice de forma constante y continuada. Lo ideal es hacerlo a diario, para así asegurar que la oxigenación y la nutrición del cuero cabelludo se lleven a cabo de forma constante. Tan solo hay que espaciarlo más en el caso de los cabellos muy grasos, ya que este gesto puede acelerar en exceso la producción de glándulas sebáceas, empeorando esta condición.

 Es fácil reconocer los efectos de que el masaje capilar se ha realizado correctamente: el cuero cabelludo empieza a “bullir”, y se experimenta una agradable sensación de calor que puede ir acompañada de enrojecimiento. Se trata de la prueba clara de que le circulación sanguínea de la zona se ha puesto en marcha, de que la gimnasia en el cuero cabelludo ha resultado efectiva y, en definitiva,  de que la raíz capilar está lo suficientemente nutrida como para prevenir la caída del pelo.

 

Fotografía: Dan Zen


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