Asparagus, courgette, tomato and rocket saladphoto © 2008 Simon Aughton | more info (via: Wylio)

Lo que comemos y la salud del cabello son dos aspectos que están íntimamente relacionados, ya que los nutrientes que el torrente sanguíneo transporta a todas las células del organismo alimentan también el bulbo piloso, origen del cabello. Por eso, tal y como aconsejan los expertos de Svenson en sus opiniones sobre cuidado capilar, una dieta equilibrada es el mejor garante de la salud del cabello. Y en esta dieta hay dos ingredientes que nunca deben faltar: las proteínas para el pelo y las vitaminas para el pelo, ambas presentes afortunadamente en la mayoría de los alimentos más habituales.

 Las proteínas para el pelo son esenciales para la formación de la queratina, sustancia “estrella” en lo que al buen aspecto del cabello se refiere. La queratina es la proteína más fuerte de todas las presentes en el organismo, compuesta a su vez por un 20 por ciento de aminoácidos. Los alimentos más ricos en proteínas son la carne, las aves, el pescado, los huevos, los lácteos, las legumbres y los frutos secos.


En cuanto a las vitaminas para el pelo, todas benefician la salud del cabello en mayor o menor medida, pero son las del grupo B las que resultan absolutamente imprescindibles. ¿La razón? Intervienen directamente en la calidad del cabello y, también, son fundamentales para prevenir su caída. Las principales fuentes alimenticias de este tipo de vitaminas para el pelo son los cereales integrales, los frutos secos, los lácteos, las legumbres y la levadura de cerveza.

También es importante incluir en la dieta la presencia de los ácidos grasos esenciales Omega 3 y Omega 6, que se encuentran en pescados y aceites vegetales, y de aminoácidos, cuya reposición a través del torrente sanguíneo es fundamental para la adecuada salud del cabello. Las últimas investigaciones realizadas al respecto han demostrado que la degradación de los aminoácidos capilares favorece la rotura de la estructura proteínica del cabello, dejándolo más frágil, débil y menos flexible. Tanto para prevenir su degradación como para restaurar los aminoácidos perdidos, lo mejor es consumir habitualmente alimentos como la gelatina, que, además, es una estupenda fuente alimenticia de proteínas para el pelo.

Otro aspecto que no hay que perder de vista es utilizar productos para el cuidado capilar (champú, acondicionador, mascarillas…) enriquecidos con vitaminas para el pelo y proteínas para el pelo, para así reforzar “desde fuera” esta protección.

 Además de una dieta que contenga estos nutrientes tan beneficiosos para la salud del cabello, cuando se presentan problemas específicos como la pérdida de brillo, la mayor debilidad y, sobre todo, la caída, Svenson ofrece medicamentos que pueden servir de excelente complemento a la alimentación diaria y a los cuidados capilares más adecuados para asegurar la salud del pelo.

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