LibrosSon
muchos los términos y palabras relacionados con los tratamientos capilares y
cada cierto tiempo un nuevo concepto viene a engrosar la lista. Por ello, no es
extraño que los consumidores muchas veces no tengan muy claro en qué consiste
una y otra técnica o desconozcan cómo funcionan exactamente determinados
tratamientos.

Así,
por ejemplo, muchas personas no saben que el fármaco Propeshia (Finasterida) y “la
propecia” son la misma cosa
. En efecto, se trata de uno de los dos
medicamentos que han demostrado su efectividad en el tratamiento de alopecia.
El otro fármaco es el minoxidil. La
principal diferencia entre uno y otro es que mientras el minoxidil se aplica de
forma tópica, sobre las zonas del cuero cabelludo afectadas por la alopecia
androgénica, propecia se ingiere por vía oral.


Según
las investigaciones realizadas con minoxidil, este fármaco permite obtener una
respuesta favorable en el 30% de los hombres y el 50 % de las mujeres a los
cuatro meses de haber iniciado el tratamiento. El Propeshia (Finasterida)
regula el folículo piloso, reduciendo la caída y aumentando la densidad del
cabello. Este fármaco, a diferencia del minoxidil, sólo está recomendado en
hombres.

En
cuanto a las distintas técnicas para tratar uno de los principales problemas
capilares
, esto es, la pérdida de cabello, y conseguir resultados permanentes,
la terminología
también es muy amplia y variada: injerto, microinjerto, microimplante,
implante…  Básicamente, todos estos
términos se refieren a la técnica que consiste en realizar un implante capilar,
esto es, la extracción de folículos pilosos del propio paciente (generalmente
procedentes de la nuca y la zona de los laterales) mediante pequeñas incisiones
en su cuero cabelludo
. Hoy por hoy, el implante es la técnica quirúrgica
más avanzada para recuperar el cabello.

El
éxito del implante
capilar
se debe a que con él se consigue un aspecto muy natural, ya
que se realiza siguiendo la línea y la forma particular de crecimiento de cada
persona. Además, al tratarse de cabello del propio paciente, no hay riesgo de
rechazo. La intervención es muy sencilla (dura aproximadamente 3 horas) y
resulta prácticamente indolora.

Por
tanto, para no llevarse a engaños y tener siempre las cosas claras, al
decidirse por una determinada solución para cualquiera de los problemas
capilares más comunes y antes de someterse a una intervención de microinjerto
es muy importante contar con el asesoramiento de un profesional
para que
explique en qué consiste la técnica o tratamiento en cuestión y resuelva
cualquier duda que pueda surgir.

Guiarse
por tendencias o términos que de la noche a la mañana se ponen de moda puede
afectar el correcto crecimiento del cabello y, en algunos casos, poner en
peligro la salud. Es aconsejable contar con un experto en salud capilar que
ayude a conocer el auténtico significado del peculiar “glosario capilar”.

Foto: Lynne Hand

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