2859630815_d1caebcbbf_zPérdida de pelo o presencia de grupos de pelos cortos cuyo aspecto es similar a haber sido cortados al ras del cuero cabelludo; círculos rojizos, acompañados de descamación, que pueden presentar pus o dar lugar a la formación de costras; picor intenso en la zona afectada….. Estos son los principales signos que pueden hacer sospechar que se padece un tipo característico de infecciones capilares, conocida popularmente como tiña capitis.

Este problema afecta principalmente a los niños y es una de las muchas infecciones capilares existentes. Esta causada por un hongo, dermatofito, que se reproducen con mucha facilidad en la epidermis o capa más externa de la piel, y se contagia fácilmente mediante el contacto directo con otras personas o animales domésticos que la padecen o a también como consecuencia de compartir artículos: peines,  gorros, toallas, almohadas…

La tiña capilar puede empezar como una pequeña pupa, similar a una espinilla, y de ahí derivar en una lesión más extensa que a menudo se descama y casi siempre produce mucho picor. Además de la pérdida de cabello a mechones, los hongos capilares también pueden producir inflamación, enrojecimiento y sensibilidad o dolor al tacto del cuero cabelludo. En ocasiones, este tipo de infecciones capilares van acompañadas de una dermatitis (generalmente en las manos), como consecuencia a una reacción alérgica a una infección fungosa

Teniendo en cuenta que esta infección es producida por hongos presenta síntomas similares a los de otros problemas capilares que afectan al cuero cabelludo (caspa, irritación, hipersensibilidad), ¿cómo reconocerla? Muchas veces, el médico puede diagnosticarla a simple vista, aunque lo habitual es realizar un ligero raspado del cuero cabelludo con la finalidad de tomar una muestra de las células y realizar después un cultivo, para determinar así si los hongos son los responsables de los síntomas.

Por suerte, actualmente el tratamiento contra hongos es sencillo y fácil de seguir. Para ello hay que combinar fármacos orales con productos utilizados de forma tópica, como lociones y champús específicos para este problema aplicados directamente sobre la zona afectada. En cuanto a los fármacos contra los hongos, los más habituales son la griseofulvina y el  itraconazol, entre otros. Todas estas pautas y medicamentos tienen que estar siempre supervisadas por un médico.

Además, hay que tener en cuenta una serie de hábitos y medidas que favorecen que esta infección remita y que los síntomas de problemas capilares relacionados con hongos sean menos molestos:

  • evitar rascarse;
  • mantener una higiene escrupulosa de la zona;
  • lavarse frecuentemente las manos y siempre después de haber estado en contacto con el área afectada (incidiendo especialmente en la zona de debajo de las uñas);
  • no compartir peines, cepillos ni otros enseres capilares;
  • no utilizar geles de fijación, aceites y otros productos que puedan facilitar que los hongos se adhieran al cuero cabelludo;
  • y, sobre todo, mucha paciencia: la tiña es un problema que tarda varias semanas en solucionarse.

 

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