Muchos se sorprendieron cuando en plena emisión de su programa “El Hormiguero” y al hilo de una canción compuesta por su invitado de esa noche, Manuel Carrasco, en la que se hacía alusión a los calvos, Pablo Motos dijo conocer un remedio al que calificó de “muy efectivo” para el tratamiento de la alopecia y dio el nombre: finasteride. Y es que esta sinceridad resulta cuanto menos atípica, ya que no es habitual que personajes famosos se muestren tan explícitos a la hora de hablar de la alopecia y de los remedios de distinto tipo a los que recurren para ponerle remedio.

Lo cierto es que la afirmación del presentador es ya un “secreto a voces” desde hace mucho tiempo. Finasteride y minoxidil son los dos fármacos disponibles actualmente para el tratamiento de la alopecia androgenética. El minoxidil es una loción tópica que se aplica sobre las áreas afectadas del cuero cabelludo con el objetivo de estimular el crecimiento de los folículos. El finasteride, por su parte, se administra por vía oral en dosis diarias de 1 mg (en hombres). Este fármaco actúa como bloqueador de la enzima 5-alfa reductasa de tipo 2 impidiendo la transformación de la testosterona en dihidrotestosterona e inhibiendo la atrofia del folículo piloso, causa directa de la pérdida de cabello. Tantos las investigaciones realizadas al respecto como la experiencia de los pacientes que llevan mucho tiempo utilizando este medicamento han demostrado su eficacia en la reducción de la caída del cabello.

No es la primera vez que el nombre de personajes famosos y finasteride se asocian. Hace unos años el futbolista brasileño Romario fue sancionado en la penúltima jornada de la liga de fútbol de su país tras haber dado positivo por finasteride en un control de dopaje. Según explicó el propio jugador en su momento, esta sustancia está prohibida en el ámbito deportivo debido a que puede enmascarar el uso de anabolizantes. Romario reconoció también que llevaba mucho tiempo utilizando este tratamiento.

El caso de Romario trae a colación los posibles efectos secundarios de finasteride, un tema sobre el que hubo tiempo atrás bastante controversia y que en la actualidad está perfectamente contrastado. Se sabe que los efectos secundarios que se le atribuyen a este fármaco (impotencia, problemas de eyaculación) se pueden calificar como excepcionales: en un escaso porcentaje (menos del 2%) los pacientes pueden sufrir disfunción eréctil, disminución de la libido o disminución de la cantidad de esperma, pero no del número de espermatozoides. No obstante, dichos efectos son reversibles una vez que se suspende su uso. 

Es importante recordar que finasteride es un tratamiento médico y que como tal debe ser prescrito y controlado por un especialista. Así mismo se recomienda que los hombres que vayan a usarlo realicen antes un estudio de los niveles de antígeno prostático, ya que puede llegar a reducir sus niveles.

 

 

 

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