Recuperar el pelo perdido: desde siempre ese ha sido un deseo que ha llevado a la búsqueda de un remedio ancestral contra la alopecia. Pócimas, emplastos y demás ungüentos han formado parte del boca a boca popular, con una nula base científica y resultados no sólo ineficaces sino en muchos casos perjudiciales para la salud. Por suerte, en los últimos tiempos, la investigación médica en el campo de la alopecia ha dado como resultado nuevas técnicas y productos que hacen posible prevenir la caída y recuperar en algunos casos el cabello perdido.

Desde el punto de vista farmacológico, hay dos medicamentos aprobados con la indicación específica del tratamiento de la alopecia: finasteride y minoxidil. Finasteride en un tratamiento que se administra de forma oral. Se trata de un bloqueador de una enzima, la 5-alfa reductasa de tipo 2 que interviene en la formación del folículo piloso. Está demostrado que este fármaco reduce la caída capilar y aumenta la densidad del nuevo cabello en formación. En cuanto al minoxidil, es un medicamento de uso tópico, que se aplica directamente sobre el cuero cabelludo, en las zonas afectadas por la alopecia, retardando la caída y favoreciendo el nacimiento de nuevo cabello.

Una de las novedades en la investigación de la alopecia es la aplicación de las células madre para el pelo. Investigadores de la Universidad de Pensilvania han llevado a cabo una investigación en la que utilizaron un tipo de células presentes en la piel (fibroblastos dérmicos) y, mediante trabajos en laboratorio, las transformaron en células madre, comprobando que éstas, en roedores, son capaces de reproducir folículos pilosos muy parecidos a los que se encuentran en el tejido humano.

Otro campo de investigación con muy buenas perspectivas en lo que se refiere a la alopecia es el prp para el pelo. El plasma rico en plaquetas es una muestra de sangre del propio paciente sometida a un proceso de centrifugado y de la que se separa una parte que tiene plasma y concentrado en plaquetas, que son las células corporales con una mayor proporción de factores de crecimiento, lo que hace que, cuando se inyectan en algunas zonas del cuerpo, den lugar a un proceso de regeneración. Esta propiedad, que ya se utiliza en varios ámbitos médicos, resulta más que prometedora en el campo de la alopecia, tal y como han puesto en evidencia las experiencias de bioestimulación capilarcon prp, las cuales han constatado que esta técnica aumenta el porcentaje de cabellos en fase de crecimiento, entre otros beneficios.

Por último, el láser de baja intensidad para el pelo es una de las técnicas más novedosas, ya que ha demostrado que, aplicado sobre las células del cuero cabelludo, es capaz de acelerar el crecimiento capilar.

 

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