Tratamiento-conezima-q10-svensonDesde hace unos años se ha convertido en el ingrediente estrella de la cosmética facial y corporal, debido principalmente a sus más que reconocidas propiedades antienvejecimiento. Y más recientemente, la coenzima Q10 también ha “aterrizado” en el sector de los nuevos tratamientos capilares, formando parte de productos y estrategias destinadas a devolver al cabello la vitalidad perdida, recuperar el pelo perdido y, en definitiva, “rejuvenecer” el aspecto y la salud capilar.

Biológicamente, la coenzima Q10 es una sustancia grasa soluble, que se produce de forma natural en los tejidos del cuerpo, y que es utilizada por las células para extraer energía de los alimentos. Su nombre científico, ubiquinona, deriva de la palabra “ubicuo”, en alusión a su presencia en todas y cada una de las células del cuerpo. Se encuentra principalmente en las mitocondrias, las “centrales energéticas” o el “departamento” encargado de convertir en energía de los carbohidratos y ácidos grasos en combustible celular.

Además de la que el organismo produce, la coenzima Q10 se puede encontrar en alimentos como la carne, el pescado, los aceites vegetales, el germen de trigo, los cereales, los frutos secos y la soja. Sin embargo, los alimentos contienen tan solo pequeñas cantidades de esta coenzima. Habría que comer 450 gramos de sardinas y más de un kilo de cacahuetes para alcanzar la cantidad mínima recomendada para las personas sanas, así que lo mejor es tomarla como complemento, teniendo en cuenta que se absorbe de forma óptima si se consume con las comidas. Estos suplementos están disponibles en forma de líquidos, cápsulas, cápsulas de gel y tabletas. En ellos, la coenzima Q10 se puede presentar sola o formando parte de un complejo nutricional en el que suelen estar presentes los ácidos grasos esenciales (para mejorar su biodisponibilidad) y otras sustancias antienvejecimiento, como las vitaminas antioxidantes.

Su inclusión en productos cosméticos se debe a su efecto anti-edad, que radica principalmente en que la CoQ10 es, por encima de todo, una sustancia antioxidante, por lo que su acción, a nivel cutáneo (y, también, capilar), es muy importante, ya que no sólo controla la acción de los radicales libres, originados por los efectos del sol y de otros factores como el tabaco, la contaminación ambiental y el estrés, sino también porque su aplicación regular es capaz de reparar los estragos que todos estos elementos han producido sobre la piel y el cabello, aumentando el grosor y la elasticidad tanto cutáneas como capilares.

Los principales beneficiarios de este tratamiento son los cabellos castigados, desvitalizados y quebradizos, que necesitan un plus de energía. La coenzima Q10 también ha demostrado su efectividad en el fortalecimiento del cuero cabelludo, evitando la aparición de los primeros signos de alopecia.

Los expertos de Svenson han elaborado un tratamiento a base de ampollas de CoQ10 que se aplica en los diferentes centros que la firma tiene repartidos por toda España y que puede complementarse con un tratamiento, también a base de ampollas, para aplicar en casa.

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