¿Cuándo comenzaré a perder pelo?, ¿puedo hacer algo para evitar ser joven y calvo?, ¿tener entradas en el pelo supone una sentencia definitiva de que en poco tiempo no tendré ni un cabello sobre mi cabeza? Estas son algunas de las preguntas que se hacen la mayoría de los hombres, sobre todo aquellos que tienen antecedentes familiares claros de alopecia. Es cierto que la pérdida de cabello en los hombres conlleva un importante componente genético, pero eso no significa que el hecho de tener un padre, un abuelo o un tío calvo suponga que se va a seguir exactamente el mismo ritmo de pérdida de cabello ni, tampoco, que vaya a quedarse calvo joven de la noche a la mañana.

En la alopecia masculina influyen también otros factores como el estrés, la ingesta de ciertos medicamentos o los efectos de algunos hábitos, como el tabaco. Las hormonas masculinas también juegan un papel importante en la aparición de la alopecia, tal y como han demostrado las investigaciones llevadas a cabo sobre el tema.

En cuanto al momento en el que esta caída del cabello comienza a ser evidente, depende de cada hombre y de su circunstancias concretas, pero de forma indicativa, y según datos de la American Hair Loss Association, a los 35 años, las dos terceras partes de los hombres experimentan una pérdida de cabello en algún grado, y a los 50, el 85 por ciento tienen un cabello significativamente más fino y lucen una cabeza despoblada en mayor o menor medida.

La mayoría de las alopecias que se inician a partir de los 20 años tienen un componente hereditario importante y su seña de identidad más característica es tener entradas en el pelo. En este sentido, los expertos están observando en los últimos tiempos un aumento significativo de los casos de alopecia prematura entre la población masculina más joven, vinculado principalmente a los hábitos de vida característicos de la juventud actual y que en muchos casos se asocian a una dieta desequilibrada y pobre en nutrientes que son necesarios para el correcto funcionamiento del organismo en general y del ciclo capilar en particular. 

¿Qué se puede hacer para frenar y en la medida de lo posible ralentizar esta pérdida de pelo? Los expertos recomiendan empezar a incluir productos anticaída en los hábitos cosméticos diarios en cuanto se aprecien los primeros síntomas de caída del cabello, especialmente si estos se producen de forma brusca. También es importante ponerse en manos de un especialista que determine de qué tipo de alopecia se trata e indique cuál es el tratamiento más aconsejable para abordar el problema en cada caso.

Otra opción para determinar las posibilidades reales que se tienen de quedarse calvo es someterse a un test genético capilar que, a través de una muestra de ADN (obtenida de la mucosa oral), permite detectar precozmente qué personas están predispuestas a padecer calvicie común.

 

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