3626253678_f950be70b0_oLos moños tirantes, el abuso de las extensiones, ponerse los rulos muy apretados  o cepillarse el pelo de forma muy agresiva son algunos gestos y actitudes que pueden influir en la caída del pelo en mujeres. ¿La razón? Fundamentalmente, debido a problemas “de raíz”, esto es, a la repercusión que determinadas acciones repetidas pueden tener en el bulbo (raíz) capilar. Cuando el bulbo se encuentra debilitado por distintas causas, como, por ejemplo, un déficit de vitaminas necesarias para el pelo, el uso de determinados peinados o recursos capilares (por ejemplo, las extensiones) pueden hacer más fácil que el cabello que nace de él se desprenda, favoreciendo la caída del pelo en mujeres, ya que si la raíz capilar está dañada, el nacimiento de un nuevo cabello se ve alterada.

Hay por tanto una serie de peinados o estilos de los que no se debe abusar y en los que hay que aplicar las máximas precauciones a la hora de realizarlos. Es el caso de las trenzas, las coletas y moños muy tirantes, y de las rastas o las extensiones de distinto tipo. ¿Cómo minimizar el efecto de estos peinados sobre la salud del cabello en general y del bulbo en particular? Intentado en la medida de lo posible que estos ejerzan la mínima tensión posible sobre la raíz capilar, huyendo de las tracciones innecesarias y de los estilos excesivamente tirantes.


También es importante seguir uno de los consejos que Svenson ofrece de forma más habitual para no dañar en exceso el cabello: no abusar del secador y de técnicas como el brushing a la hora de cepillarse el pelo, ya que este tipo de formas de peinado pueden ejercer una tracción excesiva sobre el cabello. Las planchas son otro “enemigo” cuya acción hay que tener a raya, ya que al aplicarlas sobre la mecha de cabello se puede “tirar” en exceso de la raíz.

 De todas formas, la mejor prevención empieza por asegurar la correcta salud del cuero cabelludo, aportándole todas las vitaminas para el pelo que éste necesita. Especialmente importantes en este sentido son las vitaminas del grupo B, directamente relacionadas con la mayor o menor fortaleza del cabello y, también, con la caída del pelo en mujeres. Este tipo de vitaminas se encuentra en alimentos como los cereales integrales, los frutos secos, las legumbres, los lácteos y la levadura.  También es importante asegurar la ingesta de otros nutrientes como el hierro, el magnesio y el cinc, todos ellos relacionados con la salud del bulbo capilar, al que llegan a través del torrente sanguíneo.

Si tiene más dudas sobre el efecto que determinados peinados o estilos capilares pueden producir  en la salud capilar, nada mejor que ponerse en contacto con los expertos en caída del pelo de Svenson, que ofrecen las pautas más adecuadas a cada caso concreto.

Foto: http://www.flickr.com/photos/herzeleyd/3626253678/

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